La pérdida de cabello es uno de los efectos secundarios más evidentes del tratamiento contra el cáncer, pero ahora un gran número de pacientes que sufren ésta enfermedad deciden enfriar su cuero cabelludo para conservar el cabello durante la quimioterapia.
Este tratamiento, cuyo uso está muy extendido en el norte de Europa,y aprobado por la FDA norteamericana y registrado en la Agencia Europea del Medicamento, consiste únicamente en utilizar un gorro especializado para enfriar el cuello cabelludo antes y durante la sesión de Quimioterapia.
La doctora Hope Rugo, directora de la unidad de Oncología mamaria de la U.C.S.F (Universidad de California, San Francisco), estuvo a cargo de una investigación en la que participaron 120 pacientes, y declaró que “la mayoría de las mujeres que utilizaron el gorro, conservaron casi todo su cabello.”
“Perder el cabello es declarar al mundo que tienes cáncer,” señaló la Dra. Rugo, y añadió que el sistema del gorro frio, se convierta en el primer dispositivo de enfriamiento cabelludo autorizado por la Administración de Medicamentos y Alimentos (F.D.A., por su sigla en inglés), “Es muy importante que las personas sepan que tenemos un dispositivo autorizado por la F.D.A.”, concluyó.El tratamiento de enfriamiento del cuero cabelludo tiene dos ventajas:

-Al reducir la temperatura de la cabeza, el gorro desacelera la actividad metabólica de las células foliculares del cabello, con lo cual se reducen los efectos de la quimioterapia en el cuero cabelludo. “Al dormir al folículo por un rato, lo hacemos menos sensible a los efectos de la quimioterapia”, afirmó la Dra. Rugo.
-Otro efecto que tiene el gorro es el de contraer los vasos sanguíneos y limitar la cantidad de sustancias de la quimioterapia que penetran el cuero cabelludo.

El éxito del tratamiento de gorro hipotérmico muchas veces depende de la duración y el tipo de la quimioterapia, por lo que no todos los pacientes son candidatos, señala la Dra. Tessa Cigler, (oncóloga de Weill Cornell) que participa en los estudios del gorro. Por lo regular sólo se emplean en pacientes con tumores sólidos, como el de mama, y no son convenientes para quienes padecen cáncer de la sangre.
“La terapia de gorro hipotérmico empodera a muchos pacientes”, indicó la Dra. Cigler. “Muchos han podido proteger su privacidad; las mujeres mantienen su autoestima y su sentido de bienestar durante una época realmente difícil”.